Dejas de decir «estamos mirándolo»
Cuando un cliente saque el tema, tienes una respuesta concreta con nombre, precio y fecha. Eso te posiciona a ti como quien está al día, que es media batalla en un sector donde todos ofrecen lo mismo.
Pasa en todos los despachos y en todas las agencias desde hace dos años. El cliente saca el tema, tú no quieres decir que no lo sabes, y la conversación se queda en un «estamos mirándolo». Yo puedo ser tu respuesta, sin quitarte el cliente y sin que tengas que contratar a nadie.
Cuando un cliente saque el tema, tienes una respuesta concreta con nombre, precio y fecha. Eso te posiciona a ti como quien está al día, que es media batalla en un sector donde todos ofrecen lo mismo.
Un 15 % de todo lo que salga de un cliente que me presentes, incluidos los proyectos que vengan después. Una presentación de cinco minutos puede acabar en varios cientos de euros sin que hagas nada más.
Precio cerrado por escrito antes de empezar y garantía: si el cliente no queda contento con el taller, no se factura. Los que arriesgamos la cara aquí somos nosotros, no tú — y esto lo ponemos por escrito porque sé que es tu única duda real.
No hago venta cruzada por detrás ni le ofrezco nada que no hayamos hablado. Si mañana dejas de trabajar conmigo, no me quedo con tu cartera. Está en el acuerdo por escrito.
Si prefieres que el cliente no sepa que hay alguien detrás, se hace a precio mayorista y tú facturas y pones la cara. Yo trabajo como tu equipo técnico y no aparezco.
El taller de 890 € no compromete a tu cliente a nada: es una mañana. Es muchísimo más fácil de presentar que un proyecto de varios miles, y abre la puerta a todo lo demás.
Esa es tu posición, y es enormemente valiosa. Cuando una pyme se plantea gastar dinero en algo que no entiende, lo primero que hace es preguntarle a su gestor. Tú eres el filtro.
Ahora mismo, cuando te preguntan por la IA, la respuesta suele ser un encogimiento de hombros — y ese hueco lo va a llenar alguien. Puede ser una agencia que le venda un chatbot de 6.000 € que no usará nadie, o puedes ser tú presentando a alguien que empieza por una mañana de 890 € y que te dice a ti primero si algo no compensa.
Y hay una segunda parte: lo que automatizo en tus clientes suele ser justo lo que te llega a ti hecho un desastre. Un cliente que ordena sus facturas es un cliente que te da menos trabajo cada trimestre.
Hablemos 20 minutosSi después de la charla decides que no quieres seguir, no pasa absolutamente nada y no me debes nada.
Mis clientes me preguntaban por la IA y yo cambiaba de tema. Ahora los presento, Intelixia hace el trabajo y yo me llevo una comisión — pero lo que de verdad me llevo es que el cliente me ve como el que le trajo la solución. Nadie me ha quitado un cliente ni me ha dejado mal.
No, y entiendo perfectamente que sea lo primero que pienses. Lo pongo por escrito en el acuerdo: no ofrezco a tus clientes nada que no hayamos hablado antes, no hago venta cruzada por detrás y si dejamos de colaborar no me quedo con tu cartera. Al margen del acuerdo, hay una razón práctica: vivo de que gente como tú me presente, y el día que se sepa que me quedo con los clientes de un colaborador, se acabó el canal entero.
Es el riesgo real de recomendar a alguien, sí. Por eso el primer paso es siempre el taller: cuatro horas, precio cerrado, y con garantía por escrito de que si el cliente no queda contento no se factura. Es lo más difícil de estropear que tengo. Y si quieres estar del todo tranquilo, ven a la sesión: he tenido colaboradores sentados al fondo y me parece perfecto.
Cuando el cliente me paga a mí, te transfiero tu parte y te paso el detalle. Tú me facturas esa comisión como servicio de prospección o mediación, que es lo que es. Nada por debajo de la mesa: lo prefiero facturado y limpio, y tu asesor fiscal también.
No. Un correo con las condiciones —porcentaje, qué pasa con el cliente, confidencialidad— y listo. Si quieres un documento formal para tu archivo, te lo preparo, pero no hay permanencia ni exclusividad por ninguna de las dos partes.
Igual o mejor. A ti te preguntan por la IA constantemente y probablemente estés diciendo que no o improvisando. Con la fórmula mayorista lo vendes como servicio tuyo, con tu marca y tu margen, y yo hago la parte técnica sin aparecer. Es la forma más rápida de ampliar tu catálogo sin contratar a nadie.
Se lo digo, y te lo digo a ti primero. Prefiero perder una factura antes que meter a un cliente tuyo en algo que no va a usar — porque el que se queda con la cara de tonto delante de él, luego, eres tú. Esa es exactamente la razón por la que este acuerdo te conviene.
Una mañana de taller con tu equipo por 890 €. Si después hay algo que merece automatizarse, ya hablaremos.