Automatizaciones a medida: si es repetitivo y tiene reglas, se puede automatizar
Cada despacho tiene sus manías, sus herramientas y sus procesos. Por eso no vendemos un producto cerrado: diseñamos el flujo exacto que elimina las horas perdidas de tu equipo.
Ejemplos de automatizaciones que construimos
Recordatorios de plazos y vencimientos
El sistema conoce el calendario fiscal y las obligaciones de cada cliente, y avisa a quien corresponda con la antelación que definas: al cliente para que envíe documentación, al técnico para que prepare el modelo, al responsable si algo se acerca al límite sin resolverse. Se acabaron los sustos de trimestre.
Informes automáticos para tus clientes
Cada mes o trimestre, tus clientes reciben un resumen claro de su situación —resultados, impuestos previstos, tesorería— generado automáticamente desde tus datos contables y redactado en lenguaje comprensible. Tu despacho gana imagen de modernidad sin dedicar ni una hora extra.
Clasificación inteligente del correo
La IA lee el buzón general del despacho y reparte: facturas al circuito documental, consultas al técnico adecuado, notificaciones administrativas marcadas como urgentes, spam fuera. Con propuestas de respuesta preparadas para las consultas habituales.
Preparación de borradores y escritos
Plantillas inteligentes que generan borradores de contratos, comunicaciones a la administración, respuestas a requerimientos o escritos habituales a partir de los datos del expediente. El profesional revisa y firma; la máquina teclea.
Conexión entre tus herramientas
El programa contable, la hoja de cálculo de seguimiento, el correo y el calendario, hablando entre sí. Eliminamos los dobles tecleos y los "pásame ese Excel" con integraciones y automatizaciones tipo n8n/Make adaptadas a tu caso.
El marketing también es un proceso (y de los que más dinero dejan encima de la mesa)
Cuando se habla de automatizar, todo el mundo piensa en facturas. Pero en la mayoría de las pymes el dinero que se pierde sin ruido está en el seguimiento comercial: presupuestos que nadie persigue, clientes que dejaron de comprar sin que nadie lo notara, campañas cuyo resultado no mira nadie. Tres cosas que construimos:
Seguimiento de presupuestos enviados
Un presupuesto sin respuesta no es un «no»: es un olvido — la mayoría de las veces, el tuyo. El sistema detecta los presupuestos que llevan días sin contestar, prepara el recordatorio con el tono de tu empresa y te lo deja listo para aprobar. Ningún presupuesto vuelve a morir en silencio, y esto suele pagarse solo con la primera venta recuperada.
Reactivación de clientes dormidos
Detecta quién lleva seis meses, un año o dos sin compraros, y prepara el mensaje adecuado según su historial: no es lo mismo el cliente que se fue tras una incidencia que el que simplemente se olvidó de vosotros. Tú revisas la lista y apruebas los envíos. Vender a quien ya te conoce cuesta una fracción de captar a un desconocido.
Informes de campaña que se generan solos
Del clic al contacto y del contacto a la venta, en una pantalla que se actualiza sin que nadie la prepare: qué anuncio trae clientes y cuál quema dinero. Esto ya lo hemos construido para un cliente real, conectado a sus campañas y a su CRM — aquí está el caso.
Cómo lo hacemos
- Saber qué compensa automatizar. Si ya lo tienes claro, nos lo cuentas directamente. Si no, el radar de operación (390 €, se descuenta del proyecto) te lo dice por escrito, con números y en orden.
- Presupuesto cerrado. Antes de empezar sabes lo que cuesta y las horas que estimamos devolver. Sin sorpresas a mitad.
- Construcción por fases. Entregamos en semanas, no en meses, y cada fase funciona por sí sola.
- Medición honesta. Cada automatización incluye su contador de uso y horas ahorradas. Si algo no compensa, se ajusta o se retira.
Precio
Cada proyecto se presupuesta cerrado. Un proyecto de automatización parte de 2.400 € y suele estar funcionando en 3-4 semanas; los que integran varias herramientas se mueven entre 2.400 y 5.000 €, con mantenimiento opcional desde 75 €/mes y sin permanencia. Si tu caso es más pequeño que eso, te lo diremos — a veces la respuesta honesta es una automatización de 20 € al mes en una herramienta estándar, y configurarla os la enseñamos en el taller.
Lo que nos preguntan antes de automatizar
¿Cuánto cuesta automatizar un proceso?
Las automatizaciones sencillas (recordatorios, clasificación de correo, informes periódicos) parten de 600-1.500 €. Los proyectos que integran varias herramientas suelen moverse entre 1.500 y 5.000 €, con mantenimiento opcional desde 75 €/mes. Siempre con presupuesto cerrado tras el diagnóstico, nunca por horas abiertas.
¿Qué proceso debería automatizar primero?
El que más se repita y menos criterio necesite. Normalmente lo más rentable es: responder y ordenar los contactos que entran, la entrada de facturas y documentos, y las respuestas a preguntas repetidas. En el diagnóstico lo miramos con tus números y te decimos cuál compensa antes.
¿Tengo que cambiar los programas que ya uso?
No. Construimos alrededor de tus herramientas actuales. Si tienen API la integración es directa; si no —como pasa con a3 o Sage—, trabajamos con importaciones, exportaciones, conectores a medida o automatizando las pantallas que ya usáis.
¿Cuánto se tarda en tenerlo funcionando?
Una automatización sencilla suele estar lista en 1-2 semanas. Un proyecto que integra varias herramientas, entre 4 y 6 semanas. Desde el primer mes puedes medir las horas recuperadas.
¿Qué pasa si la automatización falla o se equivoca?
Diseñamos los flujos con supervisión humana: la IA prepara y una persona valida antes de que nada salga hacia un cliente. Además dejamos avisos cuando algo no encaja, para que nunca falle en silencio. Cuando los aciertos se mantienen altos de forma sostenida, tú decides qué pasos automatizar del todo.
¿Qué pasa si mañana cambio de herramienta o de proceso?
Se ajusta. Por eso ofrecemos mantenimiento opcional desde 75 €/mes: los procesos de una empresa cambian y la automatización tiene que cambiar con ellos. No te atamos con permanencia.