El problema
En hoteles, clínicas y talleres el teléfono suena cuando todos están ocupados o ya han cerrado. Quien llama no deja mensaje: busca otro sitio. Cubrir esas horas con una persona cuesta un sueldo y no llega a la noche ni al fin de semana.
Qué hicimos
- Voz en tiempo real: la llamada entra por un desvío desde el número de siempre y la recepcionista conversa con naturalidad, sin menús de «pulse 1».
- Solo con la información del negocio: cada negocio tiene su propia base de conocimiento (servicios, horarios, precios, normas) y la recepcionista responde a partir de ella, sin inventar.
- Cada llamada, registrada: nombre, teléfono y lo que necesita quedan en el panel para devolver la llamada. No cierra reservas ni citas por su cuenta: las deja apuntadas para que las confirme una persona.
- Límites claros: se presenta como asistente y, en clínicas, nunca da consejo médico.
En qué punto está
Funciona de punta a punta y tiene perfiles de demostración. Ahora buscamos los primeros negocios piloto, sobre todo alojamientos que quieren cubrir la noche. Cómo se pone en marcha.





