Inteligencia artificial para empresas: consultoría e implantación

Primero el resultado, después la tecnología: encontramos el proceso donde la IA se paga sola, la implantamos conectada a vuestros programas y medimos el ahorro con datos reales.

Conectada a vuestros programasUna persona supervisaAhorro medido, no prometido

¿Os suena algo de esto?

01

Tareas repetitivas que se comen al equipo

Facturas tecleadas a mano, correos clasificados uno a uno, datos copiados entre programas. Horas cada semana que no necesitan criterio.

02

Está todo escrito en algún sitio, pero nadie sabe dónde

Procedimientos, contratos y experiencia repartidos entre carpetas, correos y la cabeza de alguien. Cada duda interrumpe a un compañero.

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Clientes que escriben a deshoras

Mensajes por la web, por WhatsApp o llamadas cuando la oficina está cerrada que nadie contesta, y oportunidades que se enfrían por el camino.

04

Cada programa da una cifra distinta

El ERP no cuadra con la hoja de cálculo y el cierre del mes llega cuando ya no sirve. Las decisiones grandes se toman a ojo.

El resultado, antes que la tecnología

Cuando alguien nos dice «queremos usar IA», no empezamos hablando de modelos, sino de dónde se os va el tiempo: qué datos se copian a mano de un programa a otro, qué consultas esperan una semana, qué tarea solo sabe hacer una persona. La IA que funciona en una empresa no se instala como un programa más: se construye sobre vuestros datos y vuestros permisos, encaja en cómo trabajáis y tiene un objetivo con número pactado desde el principio.

Ese orden importa porque los proyectos de IA que se abandonan suelen tener el mismo origen: empezaron por la tecnología. Una demo vistosa sin un proceso detrás no llega a usarse. Lo contamos en 7 errores al implantar IA en una empresa, y por eso nuestro método arranca siempre con un diagnóstico con números: la Auditoría IA.

La segunda mitad del trabajo es menos vistosa y decide el resultado: conectar la IA con lo que ya tenéis (el ERP, el CRM, la contabilidad, el correo) y resolver bien los permisos y los datos. Ahí es donde una consultora de IA que además desarrolla software a medida marca la diferencia.

Estamos en Valencia y trabajamos con empresas de toda España. Si os pilla cerca, en IA para empresas en Valencia explicamos cómo trabajamos en vuestras oficinas. Y si estáis dando los primeros pasos, la guía inteligencia artificial para pymes es buen punto de partida.

Qué podemos poner a trabajar con IA

Casi todo lo que una empresa puede quitarse de encima con IA cae en una de estas familias. Cada una tiene su página, con ejemplos, plazos y dudas habituales.

Agentes de IA

No se limitan a contestar: miran el ERP, montan informes, dan de alta datos y cierran tareas enteras, con alguien del equipo dando el visto bueno a lo importante.

Atención a clientes

WhatsApp, web y teléfono atendidos a cualquier hora con vuestra información, cualificando a cada contacto y pasando a una persona lo que lo necesita.

Automatización de procesos

Facturas y albaranes que se registran sin teclear, correos que se ordenan solos, información que pasa de un programa a otro sin copiar y pegar. La IA entiende el documento; la automatización hace el resto.

Conocimiento interno

Un asistente que responde al equipo con vuestros manuales, procedimientos y contratos, citando la fuente, y una IA privada con los datos en Europa para el día a día.

Integración con ERP y CRM

IA dentro de vuestros programas de gestión: resúmenes, avisos, prioridades y respuestas con datos reales. O un sistema nuevo si el actual se ha quedado pequeño.

Formación y normativa

Que el equipo use la IA con criterio y sin filtrar datos, y que la empresa cumpla el Reglamento europeo de IA sin papeleo de más.

Informes y datos

Informes que se preparan solos cada semana, paneles de dirección con los datos de varios programas y la IA resumiendo lo que ha cambiado y lo que requiere atención.

¿Vuestro caso no está aquí?

Lo normal es que un proyecto mezcle varias de estas piezas, y a veces lo que hace falta ni siquiera es IA. Si no tenéis claro por dónde tirar, para eso está la auditoría.

De la idea a algo que se usa cada día

Cinco pasos. Antes de construir nada decidimos con vosotros qué número tiene que mejorar, para que el resultado no se discuta después.

01

Diagnóstico

Procesos, datos y programas: dónde tiene retorno la IA y dónde no.

02

Priorización

Un solo caso para empezar, con su ahorro esperado y cómo se va a medir.

03

Implantación

Por entregas de pocas semanas, conectada de verdad a vuestros sistemas.

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Puesta en marcha

Con supervisión humana, permisos por persona y el equipo formado.

05

Medición

Comparamos con la situación de partida y decidimos si ampliar, ajustar o parar.

Preguntas
frecuentes

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¿Por dónde empieza una empresa a implantar IA?

Por un proceso, no por una herramienta. Se elige una tarea que se repite mucho, que alguien sabría explicar y cuyo coste se puede medir hoy, y se mejora con IA con una persona validando el resultado. Si no sabéis cuál, la Auditoría IA lo calcula. Hay una guía práctica en inteligencia artificial para pymes.

¿Cuánto cuesta implantar IA en una empresa?

Como orientación (sin IVA): la Auditoría IA, entre 690 € y 1.750 €, descontable; automatizar un proceso, entre 2.400 € y 17.500 €; un agente de IA a medida, desde 2.900 €; un software o CRM propio, desde 7.000 €. A eso se suma el consumo de IA según el uso. Todo con precio cerrado por fases. Detalle en cuánto cuesta implantar IA en una pyme.

¿Qué hace exactamente una consultora de IA?

Encuentra dónde la IA ahorra tiempo o dinero en vuestra empresa, diseña la solución, la construye conectada a vuestros programas y mide si funciona. Una consultora seria os dirá también qué no merece la pena. Cómo distinguirlas, en consultor de IA para pymes.

¿Hace falta tener muchos datos?

No. Para la mayoría de usos (atender clientes, leer documentos, buscar en manuales, preparar informes) basta con la información que ya tenéis: la web, los documentos, el ERP. Los modelos de IA actuales no necesitan entrenarse con vuestros datos para ser útiles; se les da acceso a ellos.

¿Qué IA usáis: ChatGPT, Claude, Gemini?

La que mejor encaje en cada caso por calidad, coste y dónde se tratan los datos. Diseñamos las soluciones para poder cambiar de modelo sin rehacerlas. Si lo que buscáis es elegir una para el equipo, lo comparamos en ChatGPT, Claude o Gemini para tu empresa.

¿Es seguro? ¿Qué pasa con el RGPD?

Se puede usar IA cumpliendo el RGPD: tratamiento en servidores europeos cuando hay datos personales, contratos de encargado de tratamiento, permisos por persona y nada de usar vuestros datos para entrenar modelos de terceros. Lo explicamos en IA y RGPD y, si queréis que el equipo use IA sin riesgo, con la IA privada para empresas.

¿Nos afecta la ley europea de IA?

A casi todas las empresas que usan IA les obliga a algo, aunque sea poco: saber qué IA usan, avisar cuando un cliente habla con una IA y formar al equipo. Lo resumimos en qué te obliga la ley de IA y lo resolvemos en cumplimiento del AI Act.

¿La IA va a sustituir a personas del equipo?

En la práctica quita tareas, no puestos: lo repetitivo pasa a la IA y las personas dedican ese tiempo a lo que necesita criterio. Lo que sí cambia es cómo se trabaja, y por eso la formación del equipo es parte del proyecto. Más en la IA y el empleo en tu empresa.

¿Por qué fracasan tantos proyectos de IA?

Por tres motivos que se repiten: se arranca por la herramienta y no por un problema con un número que mejorar, se diseña sin quien hace el trabajo cada día y la IA se queda aislada, sin acceso a los datos de verdad. Los siete tropiezos más frecuentes están en errores al implantar IA en una empresa.

¿Hay ayudas para implantar IA?

Depende del momento y de la comunidad autónoma. La formación se puede bonificar por FUNDAE y hay convocatorias para digitalización e IA. Las vigentes están en subvenciones para IA en España y en ayudas.

¿Cuánto tarda en notarse?

Un primer proyecto bien elegido se nota en semanas: un agente que contesta o una automatización que deja de hacer teclear. Por eso empezamos por pilotos cortos con una métrica acordada antes de construir, y medimos contra la situación de partida.

¿Trabajáis con empresas de fuera de Valencia?

Sí. Estamos en Valencia y trabajamos con empresas de cualquier punto de España por videollamada. Si estáis en Valencia o cerca, también nos vemos en persona; lo explicamos en IA para empresas en Valencia.

Para entender la IA en la empresa

Qué significa implantar IA en una empresa

Implantar IA no es dar acceso a ChatGPT al equipo (eso es un buen primer paso, y se hace mejor con formación). Es incorporar la inteligencia artificial a un proceso concreto de forma que cambie cómo se hace el trabajo: un correo que se clasifica solo, una consulta que se responde con datos del ERP, un documento que se lee y se registra. Eso exige conectar la IA con los programas y los datos de la empresa, decidir quién revisa qué y medir el resultado.

IA generativa, agentes y automatización: qué es cada cosa

La IA generativa entiende y escribe texto: resume, redacta, clasifica, extrae datos. Un agente de IA usa esa capacidad para hacer tareas con herramientas (consultar una agenda, registrar un pedido). La automatización clásica ejecuta pasos fijos de forma fiable. Los proyectos que funcionan combinan las tres: la IA interpreta, el agente decide el siguiente paso y la automatización lo ejecuta. Lo explicamos en qué es un agente de IA.

Cómo elegir una consultora de IA

Cuatro preguntas separan a una consultora útil de una que vende humo: ¿empieza por vuestros procesos o por su producto? ¿Os da precios cerrados por fases? ¿Construye ella misma la solución y la conecta con vuestros programas, o subcontrata? ¿Os enseña casos con números reales? Y una más: ¿os ha dicho alguna vez que algo no compensa? Lo desarrollamos en consultor de IA para pymes.

IA en la empresa y equipo: lo que cambia

La IA cambia tareas antes que puestos: lo repetitivo pasa a la máquina y el equipo dedica ese tiempo a lo que necesita criterio o trato personal. Para que funcione hacen falta dos cosas: que el equipo sepa usarla sin poner en riesgo datos de clientes, y una política de uso de IA clara. La ley europea, además, exige formación a quien la usa: lo resumimos en qué te obliga la ley de IA.

La IA que se paga sola
empieza por un proceso.