Datos e IA: qué hace cada uno
En un buen sistema de análisis, los cálculos los hace el sistema y la IA los explica. El sistema trae los datos de vuestros programas, los limpia y calcula los indicadores con reglas fijas y comprobables. La IA se encarga de lo que antes llevaba horas: leer esas cifras, compararlas con semanas anteriores y redactar qué ha cambiado y qué merece atención.
No hace falta empezar por un gran proyecto de inteligencia de negocio. Lo habitual es elegir el informe que hoy más horas cuesta, automatizarlo y añadir dos o tres avisos útiles. Si después hace falta un panel completo, se construye sobre lo que ya funciona. Para calcular si compensa, la guía cómo calcular el retorno de un proyecto de IA tiene una plantilla.
Cuando los datos están repartidos porque cada área usa su programa, a veces el problema de fondo es la herramienta: un CRM o ERP a medida une ventas, operaciones y facturación y deja el análisis hecho de serie.