El problema
Los programas de gestión para pymes son buenos en una cosa y obligan a pagar varios: el CRM no sabe qué se ha facturado, la facturación no ve el banco y los impuestos se calculan aparte. Cada salto entre programas es un dato que se teclea dos veces, y la información de un cliente acaba repartida entre el correo, una hoja de cálculo y la memoria de alguien.
Qué hicimos
Timón es el panel con el que llevamos Intelixia Lab cada día. Tiene 27 pantallas en cuatro áreas: captación, clientes, empresa y sistema.
- Captación: cada empresa con su etapa, su próximo paso y su historial. La IA lee su web, puntúa el encaje y prepara el primer correo, que siempre revisamos antes de enviar.
- Campañas de correo: secuencias con varias versiones del texto, registro de aperturas y respuestas, y bajas que se respetan solas para siempre.
- Presupuestos: con enlace propio para el cliente y aviso cuando lo abre. Al aceptarlo, se convierte en proyecto y en factura sin teclearlo otra vez.
- Reuniones: una hoja por reunión con lo que sabemos de la empresa, las demos y el guion, enlazada a su ficha.
- Gastos con IA: las facturas de proveedores se leen solas con nuestro lector de facturas y quedan por revisar.
- Impuestos y banco: modelos 303 y 130 al día, extractos en Norma 43, CSV o Excel con cada cobro casado con su factura, y el paquete trimestral para la gestoría. Preparado para VeriFactu.
- Visibilidad: los datos de Search Console y Analytics dentro del panel, y los informes de Atalaya de cada empresa.
En cifras
Medido en el propio panel el 31 de octubre de 2026, tras cinco semanas de uso (desde el 23 de septiembre):
| Qué | Cuánto |
|---|---|
| Movimientos apuntados en el historial (correos, notas, análisis, presupuestos) | 3.147 |
| Informes de visibilidad Atalaya generados | 238 |
| Presupuestos con enlace propio (aceptados) | 13 (4) |
| Hojas de reunión preparadas | 11 |
Ninguno de esos 3.147 movimientos se ha copiado de un programa a otro: cada presupuesto aceptado pasa a proyecto y a factura sin teclearlo otra vez, y cada reunión sale con su hoja preparada desde la ficha del cliente.
Qué hemos aprendido
- Lo que no está en el sistema no existe. Desde que cada correo, reunión y presupuesto queda en la ficha, nadie pregunta «¿le escribimos ya?».
- La IA prepara y una persona decide. Analiza la web de una empresa y propone el correo, pero nada sale sin revisión.
Para vuestra empresa
El núcleo de Timón es el mismo que el de los paneles que entregamos con cada web y cada proyecto. Por eso un cliente puede empezar con una web o un CRM y acabar con su gestión entera en el mismo sitio, con el código y los datos a su nombre. Así hacemos un CRM o un ERP a medida, o contadnos qué necesitáis.





