El problema
Cada factura de proveedor se teclea: proveedor, NIF, fecha, base, IVA, retención. En una gestoría con decenas de clientes son horas cada trimestre, y los errores aparecen al cuadrar el 303.
Qué hicimos
- Cualquier formato: una foto del móvil, un escaneo torcido o un PDF.
- Todos los campos: proveedor, NIF, número, fecha, concepto, base, IVA, retención de IRPF y total, con la comprobación de que base, IVA y retención cuadran con el total.
- El IVA bien clasificado: distingue facturas españolas, de la UE con inversión del sujeto pasivo y de fuera de la UE, que van distinto en el modelo 303.
- Otras monedas: las pasa a euros con el cambio oficial del Banco Central Europeo del día de la factura.
- Memoria de proveedores: la segunda factura de un proveedor ya sale con su categoría.
- Copia de seguridad del dato: la IA copia también cada importe tal como está impreso y lo comprobamos, para que una coma decimal nunca convierta 225,20 € en 22.520 €.
Resultado
Es el lector con el que llevamos nuestra propia contabilidad, conectado a un buzón de correo al que llegan las facturas. Cualquiera puede probarlo gratis y sin registrarse: la factura se lee y se borra. Probar con una factura.





